La luz -Llúcia proviene del vocablo latino lux- fue el hilo conductor de la quincuagésima sexta edición de la Nit de Santa Llúcia, que el viernes tuvo como escenario el pabellón de Fontajau de Girona. Y la lengua catalana se convirtió en el elemento que provocó los chispazos más visibles durante la celebración de la gran fiesta de la entrega de los premios de las Lletres Catalanes.Desde el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Porta, hasta los galardonados e incluso los presentadores de la gala recordaron la importancia de la lengua catalana para Catalunya y reclamaron su promoción y apoyo. Al final del acto, el propio presidente de la Generalitat, José Montilla, señaló durante su intervención de clausura que el Govern "no escatimará esfuerzos" para impulsar y garantizar el "uso del catalán en todos los ámbitos". La intervención más contundente -y también la más aplaudida- en defensa de la lengua catalana tuvo como protagonista a Sílvia Cóppulo, ganadora del premio Òmnium Cultural por un programa en TVE de Catalunya. Tras recoger el galardón, la periodista calificó de "paradójica" la situación que se vive en la actualidad después de que "las autoridades hayan decidido eliminar todos los programas en catalán de TVE, menos media hora de informativos", dijo. Y señaló que ello suponía que hubiera grabado ya "el último de los capítulos de este programa". "¿Cómo va a ser posible -se preguntó Cóppulo- hacer crecer el catalanismo social si el catalán retrocede en los medios de comunicación públicos, que son el pilar de la democracia?". Desde el escenario, la periodista emplazó a los asistentes a la fiesta para que, al volver a casa, cogiesen el mando a distancia de sus televisores e hicieran un repaso por todas las cadenas para comprobar "en qué idioma hablan y de qué hablan". Por ello, Cóppulo reiteró la necesidad que el país tiene "del catalán y de que se hable de Catalunya". El millar de personas que asistieron al acto despidieron a la galardonada puestos en pie y con un largo y cerrado aplauso. La respuesta, al menos en forma de compromiso, a las peticiones realizadas por Sílvia Cóppulo no tardó en llegar. Así, durante su intervención en la clausura del acto, el presidente de la Generalitat, José Montilla, aseguró a la periodista que estaba "convencido de que no has grabado el último programa en catalán en Sant Cugat" a la vez que afirmaba que "no escatimaremos esfuerzos" para impulsar y garantizar el uso del catalán "en todos los ámbitos". Para José Montilla, nada tiene que impedir que "nuestra cultura sea fuerte", por lo que el president aseguró durante su intervención que la sociedad catalana "puede mirar el futuro con confianza". Por el pabellón municipal de Fontajau pasaron los ganadores de todos los premios que se entregaron durante la Nit de Santa Llúcia, tanto quienes recibieron los tres premios mayores como los que fueron galardonados con alguno de los premios más modestos. El pintor y escritor de Santa Cristina d'Aro Joaquim Pijoan subió al escenario para recoger el Sant Jordi por su Sayonara Barcelona,mientras la menorquina Maite Salord hacía lo propio por la novela finalista de la que es autora, aún con el título provisional de Anagnòrisi; el poeta leridano Jaume Pont acudió a recoger el Carles Riba por la obra Enlloc, mientras Borja Bagunyà recibía el Mercè Rodoreda por La mida de totes les cosas. Àngel Burgas, autor de La colla de la cistella, recibió el Folch i Torres; Rafel Roca, el Ferran Soldevila por Teodor Llorente, líder de la Renaixença valenciana; Josep Otón, el Joan Profitós por Ensenyar història: l'aportació de Simona Weil. Por su parte, Santi Carreras y Sílvia Cóppulo recibieron los premios Òmnium Cultural de radio y de televisión por los programas Força esports, de Catalunya Ràdio, y Amb ulls de dona, de TVE-Catalunya. Los premios Joaquim Ruyra, Joan Maragall y Leandre Colomer quedaron desiertos o no se entregaron.
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